Facebook, ¡¡¡Vaya descubrimiento!!!  

Facebook, ¡¡¡Vaya descubrimiento!!!

 

Llevaba meses escuchando a mis amigas hablar de esta red social, para ellas había sido todo un descubrimiento y, no entendían, como yo que tenía ordenador y teléfono inteligente mucho antes que ellas, y que no estuviera enredada en estas redes como ellas lo estaban.

Un lunes Carolina llegó obnubilada, perdida en esas nubes de ensueños, a la que te arrastran esos príncipes azules de cuentos de hadas.

“Chicas, es el tío más guapo que he visto jamás”

Lydia, enseguida se interesó por el tema.

—¿Has conocido a alguien nuevo?

—Todavía no me lo creo, el viernes al llegar a la casa de la sierra, me encerré en mi cuarto, ya sabéis, allí no es lo mismo que cuando salgo con vosotras, las tardes son muy aburridas, pero luego por las noches es cuando se anima, y aunque sea sentada en un banco en la plaza del pueblo comiendo pipas, mientras nuestros padres están de tertulia en cualquiera de las terrazas, se nos hacen las mil y una. Pero no me descoloquéis, dejadme que os cuente.

—¡Pero si eres tú la que se enrolla, nosotras no hemos dicho nada, —apostillé.

—Pues como os decía, nada más abrir mi Face, recibí un mensaje de petición de amistad, en ese momento me llamó mi madre para que la ayudara a colocar la compra, lo dejé abierto y por unos momentos me olvidé del tema, pero al volver, y verle la foto que utilizaba de perfil, me mojé todita.

—Siempre igual de exagerada, no será para tanto.

—Juzgar vosotras mismas, —prosiguió al tiempo que nos enseñaba, la foto de perfil y una docena más—

Entonces, las dos como dos cotorras no dejaron de hablar, ese fin de semana con Manu, un chico del pueblo de al lado en la sierra, conoció los chat privados.

—Tía y por este chat, lo que habláis lo veis solo los dos.

—Así es Lydia, es como estar en la misma sala los dos, no veas y tiene la ventaja de que siempre a través de este sistema, te atreves a decir cosas que en directo siempre es más complicado.

Yo las escuchaba, a veces me sorprendía de sus comentarios, ya que Ni Carolina ni Lydia, se cortan para nada a la hora de hablar con chicos o donde quiera que sea. Pero el caso es que a mí por primera vez eso del Facebook es algo que me por primera vez me llamó la atención y esa misma tarde al llegar a casa, me puse a indagar sobre el tema y abrí mi cuenta.

De momento solo en el ordenador, para tenerlo en el móvil, era otra cosa, por entonces el tema de las aplicaciones no era algo que estuviera extendido como lo es hoy, pero aun así fue algo pendiente, para un futuro próximo.

Durante los siguientes días fue todo un descubrimiento, era como un respiro de aire fresco, un paso más hacia la madurez, allí nadie te miraba por tu edad, eras uno más y tus ideas y pensamientos eran tan admitidos y respetados como cualquier otro. También descubrí la granja, un juego on line, que según se decía tenia enganchado a media España, y era una manera de captar amigos, ya que es interactivo y en algunas situaciones la ayuda de amigos era muy interesante.

Este dato además de datar de alguna manera la época de la que estoy hablando, es otra manera de comentar, las decenas de horas que perdí en ello, como bajaron mis notas y poco a poco me fui convirtiendo en una chica solitaria, que muchas renunciaba salir con mis amigas, por el deseo de llegar a casa cuanto antes y meterme en la dichosa red social.

Bueno, me llamo Noemí, por aquel entonces tenía trece años, era hija única, mis padres trabajaban fuera de casa los dos, estaba muchas horas sola en casa por la tardes, y por aquel entonces, descubrí, lo activo e interesante que se ponía Facebook al filo de la medianoche.

Algo que de momento no he contado, es que investigué un poco antes de abrirme la cuenta, cuando lo hice, lo tenía claro, seria lago aburrido, que seguramente a los pocos días me daría de baja y para ello, abrí una nueva dirección de correo en Hotmail, y con el mismo nick me día de alta en el Face “LolitaMadrid”

Creo que el nick lo escogí de manera premeditada, pero no era consciente de ninguna de las maneras a dónde me llevaría esto.

Por supuesto ni que decir tiene que mis amigas nunca supieron de mi cuenta, no había nada que me vinculase a ellas, ya que ni el correo electrónica ni la cuenta la conocían y por supuesto aunque si que espié mucho sus pasos, sus amistades las cosas que compartían sobre todo fotos, nunca me relacioné virtualmente con ellas por esta red social.

Como foto de perfil, busqué una en el mundo internet, la camuflé con unas gafas de sol para que no fuera reconocida, y aunque tuve la precaución de adueñarme del rostro de una chica anónima, no quería tener problemas. Así era irreconocible y con ello, mi inicial timidez bajo la falsa foto de perfil parecía desvanecerse.

Los primeros días fue un no parar de aceptar amigos, tampoco le daba mucha importancia, pero con el paso de los días, mi curiosidad se fue agudizando, miraba casa uno de los amigos que aceptaba y aunque no me considero ninguna lumbreras, me di cuenta de que la inmensa mayoría eran chicos. Bueno chicos es una manera de hablar, ya que rara vez me entraba algún chico de mi edad y menores de treinta años, la minoría, Sí solían ser hombre de mediana edad y, aunque en las primeras frases, eran educados y corteses, según iban cogiendo confianza conmigo, el tono de las conversaciones iba subiendo, a tras quedaba lo cortes, para dar paso a lo audaz, lo grotesco e incluso lo intolerable.

Ahora desde mi propia experiencia vital he de reconocer que la idea de ponerme Lolita como nick, fue algo más que osado y que irremediablemente, obtenía los resultados que eran de esperar con este sobrenombre.

“¡Cuántas veces al meterme en la cama, tras una larga charla, siempre por privado, me preguntaba¡ ¿Noemí, no crees que estás pasando?

El motivo de contaros todo esto, es por poneros en antecedentes, daros una clara fotografía de lo que estaba haciendo, sin omitir nada, para que al menos con vosotros sea sincera al compartir todo esta situación por la que pasé.

Recuerdo como si fuera ahora mismo, cuando me entró una nueva petición de amistad.

“RomeoXXI, solicita ser tu amigo”

Inmediatamente, me puse a ver su perfil. Tenía 17 años, ojos oscuros, pelo negro como el azabache y una sonrisa de anuncio de dentrifico.

No lo pude evitar, y como no tenía otra cosa mejor que hacer, me puse a indagar su perfil, primero fueron las fotos, después sus comentarios.

¿Cómo era posible que un chico, joven, tan guapo y que ya a su edad arrastrara una vida tan desgraciada.

Era hijo de separados, después de ir de una casa para otra, ambos progenitores se desentendieron de él, debió de ir a una casa tutelada durante algunos meses hasta que su abuela paterna se hizo cargo de él, estos meses fueron duros, muy duros y de todo ello dejaba rastros en sus redes sociales.

Obviamente acepté su amistad y durante semanas fueron horas interminables de chat privado con mi Romeo.

Sí seguramente eran semanas escasas hablando, pero de una tal intensidad, que me parecía mi amigo del alma de toda la vida, cuando mis amigas me llamaban, apenas tenía tiempo para ellas, mi mundo giraba alrededor de mi Romeo y a altas horas de la noche, sobre todo después de que me contara alguna de sus tristes vivencias, el tono de la conversación cambiaba y yo de este modo, tuve mis primeras experiencias intimas, mis primeros deseos carnales, mis primeras conversaciones subidas de tono.

Fue todo tan pausado, tan suave, tan sin darme cuenta, que pasar del Facebook a Skype, en una noche cálida de verano fue de manera totalmente inconsciente para mí.

Esa noche, por primera vez en mi vida vi a un hombre desnudo, su cuerpo bien formado, su sexo…

Por mi parte, yo no pasé de mostrarme en ropa interior, él tampoco me lo pidió, pero para mí este primer contacto con la sexualidad y la sensualidad, quedó marcada en mi memoria.

No sé cómo transcurrió, poco a poco me fui también desprendiendo de prendas, el día que me quite el sujetador, no le di la más mínima importancia. Unos días después, me exhibía delante de la cam, desnuda, como mi madre me trajo al mundo, sin el menor pudor.

Esa noche en la soledad de mi cama, repasaba sus palabras al tiempo que sus imágenes, tratando de sincronizar estos recuerdos con mis pensamientos de ese momento, Fue entonces cuando una sombra, nubló mi pensamiento, yo me exhibía desnuda, mostraba mi cuerpo de manera fresca y espontánea, mientras que a él jamás le veía la cara por cam, siempre relacionaba ese cuerpo con la cara del perfil, pero en directo nunca se había mostrado, ¿me estaría engañando?

Esa noche apenas dormí, al alba me vino la calma.

“Tal vez haya hecho lo9 mismo que yo y su foto de perfil no sea suya, tal y como había hecho yo”

Entonces una nieva pregunta me alarmó-

¿Cómo no se había sorprendido al comprobar que no era yo, la de la foto?

No hizo falta seguir dando vueltas al asunto, esa misma mañana, mientras dábamos clase de mate, aunque teníamos prohibido usar los teléfonos, recibí un mensaje de Romeo. Faltaban quince minutos para que la clase finalizara, fueron interminables, salí corriendo al baño y lo miré:

“La noche pasada fue fantástica, pero esta noche quiero que toques”

El estado de ánimos era tal, que mis amigas al verme se temieron lo peor.

—¿Estas bien Noemí, que te ocurre?

Me rompí y entre sollozos me abrí a mis amigas.

Cuando me tranquilice me dejé arrastrar por mis amigas al despacho de la psicóloga del colegio.

A partir de ese momento no fui consciente de nada, no tuve que dar ningún tipo de explicaciones, pero fue una larga jornada, mi cuarto estaba lleno, dos mujeres policías, mis amigas, mi madre, eran las once de la noche, cuando entro RomeoXXI.

El directo vimos su detención y por fin vi su cara, ¡Podría ser mi padre¡

Durante la jornada la policía rastreó su IP, no era un desconocido para la policía, lo que no sabían que él era el que engañaba a niñas como yo, para captar las imágenes que luego compartían en esos núcleos privados que se dedican a la pederastia.

Con mi declaración era más que suficiente para llevarle ante el juez.

En este caso fueron mis amigas las adultas, las que me llevaron a poner el punto de sensatez necesario, para que esto no fuera a más.

La psicóloga del Instituto, era especialmente sensible a estos casos. Debo poner en valor, la entereza con la que mi madre acepto esta situación. Pero sí, me alegro, que mi padre estos días estuviera de viaje, gracias a ello, nunca se enteró de lo que ocurrió, igual él no hubiera aceptado esto con esta naturalidad.

Hoy lo he querido compartir, lo mío no fue a más, pero por este mismo método, muchos jóvenes, niños y niñas, son violados, obligados a tener sexo, por miedo a que amigos y familiares se enteren de lo que a través de las redes sociales y en la intimidad de nuestros habitaciones compartimos con extraños, que en muchos casos, nada tienen que ver, con la identidad con la que se nos presenta, salvaguardados por la protección de la tecnología.

Amig@s, somos a cierta edad muy vulnerables ante estos depredadores sexuales, no tenga vergüenza y ante la más mínima sospecha de que esto está ocurriendo, “acude a algún adulto de confianza”, seguro que él09i te podrá ayudar, o buscar la ayuda necesaria.

 

 

Facebook, ¡¡¡Vaya descubrimiento!!!

 

Llevaba meses escuchando a mis amigas hablar de esta red social, para ellas había sido todo un descubrimiento y, no entendían, como yo que tenía ordenador y teléfono inteligente mucho antes que ellas, y que no estuviera enredada en estas redes como ellas lo estaban.

Un lunes Carolina llegó obnubilada, perdida en esas nubes de ensueños, a la que te arrastran esos príncipes azules de cuentos de hadas.

“Chicas, es el tío más guapo que he visto jamás”

Lydia, enseguida se interesó por el tema.

—¿Has conocido a alguien nuevo?

—Todavía no me lo creo, el viernes al llegar a la casa de la sierra, me encerré en mi cuarto, ya sabéis, allí no es lo mismo que cuando salgo con vosotras, las tardes son muy aburridas, pero luego por las noches es cuando se anima, y aunque sea sentada en un banco en la plaza del pueblo comiendo pipas, mientras nuestros padres están de tertulia en cualquiera de las terrazas, se nos hacen las mil y una. Pero no me descoloquéis, dejadme que os cuente.

—¡Pero si eres tú la que se enrolla, nosotras no hemos dicho nada, —apostillé.

—Pues como os decía, nada más abrir mi Face, recibí un mensaje de petición de amistad, en ese momento me llamó mi madre para que la ayudara a colocar la compra, lo dejé abierto y por unos momentos me olvidé del tema, pero al volver, y verle la foto que utilizaba de perfil, me mojé todita.

—Siempre igual de exagerada, no será para tanto.

—Juzgar vosotras mismas, —prosiguió al tiempo que nos enseñaba, la foto de perfil y una docena más—

Entonces, las dos como dos cotorras no dejaron de hablar, ese fin de semana con Manu, un chico del pueblo de al lado en la sierra, conoció los chat privados.

—Tía y por este chat, lo que habláis lo veis solo los dos.

—Así es Lydia, es como estar en la misma sala los dos, no veas y tiene la ventaja de que siempre a través de este sistema, te atreves a decir cosas que en directo siempre es más complicado.

Yo las escuchaba, a veces me sorprendía de sus comentarios, ya que Ni Carolina ni Lydia, se cortan para nada a la hora de hablar con chicos o donde quiera que sea. Pero el caso es que a mí por primera vez eso del Facebook es algo que me por primera vez me llamó la atención y esa misma tarde al llegar a casa, me puse a indagar sobre el tema y abrí mi cuenta.

De momento solo en el ordenador, para tenerlo en el móvil, era otra cosa, por entonces el tema de las aplicaciones no era algo que estuviera extendido como lo es hoy, pero aun así fue algo pendiente, para un futuro próximo.

Durante los siguientes días fue todo un descubrimiento, era como un respiro de aire fresco, un paso más hacia la madurez, allí nadie te miraba por tu edad, eras uno más y tus ideas y pensamientos eran tan admitidos y respetados como cualquier otro. También descubrí la granja, un juego on line, que según se decía tenia enganchado a media España, y era una manera de captar amigos, ya que es interactivo y en algunas situaciones la ayuda de amigos era muy interesante.

Este dato además de datar de alguna manera la época de la que estoy hablando, es otra manera de comentar, las decenas de horas que perdí en ello, como bajaron mis notas y poco a poco me fui convirtiendo en una chica solitaria, que muchas renunciaba salir con mis amigas, por el deseo de llegar a casa cuanto antes y meterme en la dichosa red social.

Bueno, me llamo Noemí, por aquel entonces tenía trece años, era hija única, mis padres trabajaban fuera de casa los dos, estaba muchas horas sola en casa por la tardes, y por aquel entonces, descubrí, lo activo e interesante que se ponía Facebook al filo de la medianoche.

Algo que de momento no he contado, es que investigué un poco antes de abrirme la cuenta, cuando lo hice, lo tenía claro, seria lago aburrido, que seguramente a los pocos días me daría de baja y para ello, abrí una nueva dirección de correo en Hotmail, y con el mismo nick me día de alta en el Face “LolitaMadrid”

Creo que el nick lo escogí de manera premeditada, pero no era consciente de ninguna de las maneras a dónde me llevaría esto.

Por supuesto ni que decir tiene que mis amigas nunca supieron de mi cuenta, no había nada que me vinculase a ellas, ya que ni el correo electrónica ni la cuenta la conocían y por supuesto aunque si que espié mucho sus pasos, sus amistades las cosas que compartían sobre todo fotos, nunca me relacioné virtualmente con ellas por esta red social.

Como foto de perfil, busqué una en el mundo internet, la camuflé con unas gafas de sol para que no fuera reconocida, y aunque tuve la precaución de adueñarme del rostro de una chica anónima, no quería tener problemas. Así era irreconocible y con ello, mi inicial timidez bajo la falsa foto de perfil parecía desvanecerse.

Los primeros días fue un no parar de aceptar amigos, tampoco le daba mucha importancia, pero con el paso de los días, mi curiosidad se fue agudizando, miraba casa uno de los amigos que aceptaba y aunque no me considero ninguna lumbreras, me di cuenta de que la inmensa mayoría eran chicos. Bueno chicos es una manera de hablar, ya que rara vez me entraba algún chico de mi edad y menores de treinta años, la minoría, Sí solían ser hombre de mediana edad y, aunque en las primeras frases, eran educados y corteses, según iban cogiendo confianza conmigo, el tono de las conversaciones iba subiendo, a tras quedaba lo cortes, para dar paso a lo audaz, lo grotesco e incluso lo intolerable.

Ahora desde mi propia experiencia vital he de reconocer que la idea de ponerme Lolita como nick, fue algo más que osado y que irremediablemente, obtenía los resultados que eran de esperar con este sobrenombre.

“¡Cuántas veces al meterme en la cama, tras una larga charla, siempre por privado, me preguntaba¡ ¿Noemí, no crees que estás pasando?

El motivo de contaros todo esto, es por poneros en antecedentes, daros una clara fotografía de lo que estaba haciendo, sin omitir nada, para que al menos con vosotros sea sincera al compartir todo esta situación por la que pasé.

Recuerdo como si fuera ahora mismo, cuando me entró una nueva petición de amistad.

“RomeoXXI, solicita ser tu amigo”

Inmediatamente, me puse a ver su perfil. Tenía 17 años, ojos oscuros, pelo negro como el azabache y una sonrisa de anuncio de dentrifico.

No lo pude evitar, y como no tenía otra cosa mejor que hacer, me puse a indagar su perfil, primero fueron las fotos, después sus comentarios.

¿Cómo era posible que un chico, joven, tan guapo y que ya a su edad arrastrara una vida tan desgraciada.

Era hijo de separados, después de ir de una casa para otra, ambos progenitores se desentendieron de él, debió de ir a una casa tutelada durante algunos meses hasta que su abuela paterna se hizo cargo de él, estos meses fueron duros, muy duros y de todo ello dejaba rastros en sus redes sociales.

Obviamente acepté su amistad y durante semanas fueron horas interminables de chat privado con mi Romeo.

Sí seguramente eran semanas escasas hablando, pero de una tal intensidad, que me parecía mi amigo del alma de toda la vida, cuando mis amigas me llamaban, apenas tenía tiempo para ellas, mi mundo giraba alrededor de mi Romeo y a altas horas de la noche, sobre todo después de que me contara alguna de sus tristes vivencias, el tono de la conversación cambiaba y yo de este modo, tuve mis primeras experiencias intimas, mis primeros deseos carnales, mis primeras conversaciones subidas de tono.

Fue todo tan pausado, tan suave, tan sin darme cuenta, que pasar del Facebook a Skype, en una noche cálida de verano fue de manera totalmente inconsciente para mí.

Esa noche, por primera vez en mi vida vi a un hombre desnudo, su cuerpo bien formado, su sexo…

Por mi parte, yo no pasé de mostrarme en ropa interior, él tampoco me lo pidió, pero para mí este primer contacto con la sexualidad y la sensualidad, quedó marcada en mi memoria.

No sé cómo transcurrió, poco a poco me fui también desprendiendo de prendas, el día que me quite el sujetador, no le di la más mínima importancia. Unos días después, me exhibía delante de la cam, desnuda, como mi madre me trajo al mundo, sin el menor pudor.

Esa noche en la soledad de mi cama, repasaba sus palabras al tiempo que sus imágenes, tratando de sincronizar estos recuerdos con mis pensamientos de ese momento, Fue entonces cuando una sombra, nubló mi pensamiento, yo me exhibía desnuda, mostraba mi cuerpo de manera fresca y espontánea, mientras que a él jamás le veía la cara por cam, siempre relacionaba ese cuerpo con la cara del perfil, pero en directo nunca se había mostrado, ¿me estaría engañando?

Esa noche apenas dormí, al alba me vino la calma.

“Tal vez haya hecho lo9 mismo que yo y su foto de perfil no sea suya, tal y como había hecho yo”

Entonces una nieva pregunta me alarmó-

¿Cómo no se había sorprendido al comprobar que no era yo, la de la foto?

No hizo falta seguir dando vueltas al asunto, esa misma mañana, mientras dábamos clase de mate, aunque teníamos prohibido usar los teléfonos, recibí un mensaje de Romeo. Faltaban quince minutos para que la clase finalizara, fueron interminables, salí corriendo al baño y lo miré:

“La noche pasada fue fantástica, pero esta noche quiero que toques”

El estado de ánimos era tal, que mis amigas al verme se temieron lo peor.

—¿Estas bien Noemí, que te ocurre?

Me rompí y entre sollozos me abrí a mis amigas.

Cuando me tranquilice me dejé arrastrar por mis amigas al despacho de la psicóloga del colegio.

A partir de ese momento no fui consciente de nada, no tuve que dar ningún tipo de explicaciones, pero fue una larga jornada, mi cuarto estaba lleno, dos mujeres policías, mis amigas, mi madre, eran las once de la noche, cuando entro RomeoXXI.

El directo vimos su detención y por fin vi su cara, ¡Podría ser mi padre¡

Durante la jornada la policía rastreó su IP, no era un desconocido para la policía, lo que no sabían que él era el que engañaba a niñas como yo, para captar las imágenes que luego compartían en esos núcleos privados que se dedican a la pederastia.

Con mi declaración era más que suficiente para llevarle ante el juez.

En este caso fueron mis amigas las adultas, las que me llevaron a poner el punto de sensatez necesario, para que esto no fuera a más.

La psicóloga del Instituto, era especialmente sensible a estos casos. Debo poner en valor, la entereza con la que mi madre acepto esta situación. Pero sí, me alegro, que mi padre estos días estuviera de viaje, gracias a ello, nunca se enteró de lo que ocurrió, igual él no hubiera aceptado esto con esta naturalidad.

Hoy lo he querido compartir, lo mío no fue a más, pero por este mismo método, muchos jóvenes, niños y niñas, son violados, obligados a tener sexo, por miedo a que amigos y familiares se enteren de lo que a través de las redes sociales y en la intimidad de nuestros habitaciones compartimos con extraños, que en muchos casos, nada tienen que ver, con la identidad con la que se nos presenta, salvaguardados por la protección de la tecnología.

Amig@s, somos a cierta edad muy vulnerables ante estos depredadores sexuales, no tenga vergüenza y ante la más mínima sospecha de que esto está ocurriendo, “acude a algún adulto de confianza”, seguro que él09i te podrá ayudar, o buscar la ayuda necesaria.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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